Servicios

Cómo puedo ayudarte

Cada persona llega a terapia con una historia distinta, con dudas, con cansancio o con ganas de cambio… y todas esas formas de llegar son válidas. Mi trabajo es ofrecerte un espacio seguro, claro y humano desde el que podamos entender qué te está pasando y qué necesitas ahora mismo.

Aquí encontrarás los diferentes procesos en los que puedo acompañarte, siempre desde un enfoque respetuoso, práctico y adaptado a ti.

Conoce Todos los Servicios

Terapia para Adultos

Si sientes que algo no va bien, que tus pensamientos te agotan o que la ansiedad, la tristeza o la culpa están ocupando demasiado espacio en tu vida, este es tu lugar.

En terapia trabajaremos de forma práctica y basada en evidencia para que entiendas qué te ocurre y puedas avanzar con herramientas reales.

Mi objetivo es que notes cambios, que te sientas acompañado/a desde el primer día y que recuperes bienestar y dirección.

"Elige la terapia que mejor se adapte a lo que necesitas"

Terapia Infanto-Juvenil

Cuando un niño o adolescente comienza a mostrar cambios en su comportamiento, su estado de ánimo o su rendimiento, actuar a tiempo marca la diferencia.

Desde una metodología clara, cercana y adaptada a su etapa evolutiva, trabajamos las dificultades emocionales, sociales o familiares que puedan estar afectándole.

Tendrás orientación, claridad y seguimiento en todo momento para que tu hijo/a avance con seguridad y confianza.

 

Consulta los precios

Tarifas

Primera Sesión

50€

60€

General

60€

Cada sesión

Infanto-Juvenil

60€

Cada sesión

Tratamientos

Puedo trabajar contigo...

Ansiedad y Estrés

A veces tu mente va tan rápido que parece imposible seguirle el ritmo. Te despiertas cansada/o, con mil cosas pendientes y con la sensación de que nunca llegas a todo. El cuerpo habla: tensión, respiración agitada, presión en el pecho… y aun así sigues, porque “no queda otra”.

Pero sí la hay.

La ansiedad y el estrés no son señales de debilidad, sino un aviso de que necesitas ayuda, calma y herramientas reales. Juntos/as podemos aprender a frenar, entender qué te pasa y recuperar ese espacio de tranquilidad que ahora parece tan lejano.

Ese miedo que aparece de golpe, sin motivo aparente, que te deja sin aire, con el corazón acelerado y la sensación de que algo terrible está por pasar… y que después te deja agotada/o y asustada/o de que vuelva a ocurrir.

Los ataques de pánico pueden sentirse como perder el control, pero no significan que estés perdiendo la cabeza. Son comprensibles, tratables y manejables. Podemos trabajar para que vuelvas a confiar en tu cuerpo, en tu respiración y en tu día a día, sin vivir anticipando el próximo episodio.

Cuando la tristeza ya no es un estado temporal, sino un lugar en el que parece que vives. Cuando nada te ilusiona, cuando te cuesta levantarte, cuando te preguntas por qué te sientes así si “en teoría todo va bien”.

La depresión no se elige, y no desaparece ignorándola. Pero sí puede mejorar cuando te dan el apoyo adecuado. Puedo acompañarte a deshacer ese nudo interno, a recuperar energía, y a reconectar con aquello que ahora parece tan lejos pero sigue estando dentro de ti.

No es que sientas “demasiado”, es que nunca te enseñaron qué hacer con lo que sientes. A veces explotas, otras te bloqueas, otras tragas hasta que no puedes más… y acabas sintiendo culpa por no saber manejarlo mejor.

Pero las emociones no vienen para fastidiar: vienen para informarte. Trabajemos juntas/os para que entiendas qué te ocurre por dentro, cómo regularte y cómo dejar de pelearte constantemente contigo mismo/a. Sentir puede dejar de ser una carga y convertirse en una guía.

Hay etapas en las que dudas de todo: de tus decisiones, de tu aspecto, de tu valor. Te comparas, te exiges, te hablas con una dureza que jamás usarías con otra persona. Y aunque por fuera parezca que lo llevas bien, por dentro sientes que no eres suficiente.

La autoestima no se construye con frases bonitas, sino con procesos reales de autoconocimiento, límites y cuidado. Podemos trabajar en fortalecer tu voz interna, entender tus miedos y aprender a mirarte desde un lugar más justo, amable y honesto.

A veces te aferras a relaciones que te duelen, que te consumen, o que te hacen sentir pequeña/o… pero soltarlas da aún más miedo. O puede que tu vida gire demasiado alrededor de los demás, dejándote a ti en último lugar casi sin darte cuenta.

La dependencia emocional no es “amor mal llevado”; es una forma de buscar seguridad. Podemos trabajar para entender tu historia, tus vínculos y tus patrones, y ayudarte a construir relaciones donde no tengas que sacrificarte para sentirte querida/o.

Reseñas de pacientes

Lo que opinan quienes han confiado en mí

A lo largo del tiempo, he tenido la suerte de acompañar a muchas personas en sus procesos de cambio y crecimiento personal. Cada historia, cada sesión y cada avance forman parte también de mi propio aprendizaje como psicóloga.

Gracias, de corazón, a todas las personas que han confiado en mí y han querido compartir su experiencia.


Aquí puedes leer algunas de sus palabras.